Una historia no necesita empezar con una idea extraordinaria. Puede empezar con una persona que quiere algo y encuentra una dificultad. El trabajo consiste en volver concreta esa tensión: quién quiere qué, por qué lo necesita ahora y qué podría perder.
UNA CLASE EN CINCO PASOS
Sabé dónde estás y qué sigue.
Tiempo sugerido con práctica: 75 minutos. Podés dividirlo en dos o tres sesiones. No hace falta terminar todo de una vez.
- Comprendé las basesLeé la explicación y conectala con tu texto.
- ProfundizáExplorá decisiones y alternativas.
- Observá un casoSeguí el análisis de un ejemplo completo.
- Practicá de a pocoResolvé tres ejercicios antes del proyecto.
- Escribí y revisáAplicá lo aprendido y comprobá el resultado.
Antes de empezar
No necesitás experiencia previa. Tené un cuaderno o abrí el cuaderno privado de esta página. Elegí un lugar que conozcas y una situación que te produzca curiosidad.
Lo que vas a aprender
- Distinguir un tema de una premisa que permita escribir una escena.
- Relacionar deseo, obstáculo, decisión y consecuencia.
- Elegir un alcance posible para un primer relato.
Un proyecto a lo largo del recorrido: podés trabajar la misma historia en los seis módulos. Conservá tus borradores: cada lección suma una mirada diferente.
Para trabajar esta clase paso a paso, usá el mapa de conflicto con ejemplo resuelto. Es también el primer día del desafío de siete días.
PRIMERO, LAS BASES
Tema y situación no son lo mismo
La soledad es un tema; una mujer que prepara dos platos cada noche aunque vive sola es una situación. El tema orienta lo que te interesa explorar. La situación ofrece acciones, objetos y decisiones que el lector puede imaginar. Podés descubrir el tema mientras escribís: no hace falta anunciarlo en la primera frase.
Un deseo que se pueda observar
Probá formular el objetivo con un verbo: entregar una carta, recuperar una llave, conseguir que alguien se quede. «Ser feliz» puede ser un deseo profundo, pero suele necesitar un objetivo inmediato que lo represente. Ese objetivo no tiene que ser heroico. Una conversación pendiente puede sostener una escena si importa para el personaje.
Obstáculo y consecuencia
Una dificultad se vuelve narrativa cuando obliga a elegir. Si una puerta está cerrada y el personaje tiene la llave, quizá no cambie nada. Si abrirla significa romper una promesa, aparece una tensión. Preguntate también por el costo: ¿qué ocurre si fracasa?, ¿qué pierde incluso si consigue lo que quiere? Evitá sumar problemas al azar; buscá el que presione el deseo central.
MÁS ALLÁ DE LA PRIMERA VERSIÓN
Decisiones que hacen una diferencia.
El conflicto no es solamente una pelea
Puede haber conflicto sin discusiones ni villanos: alguien necesita descansar y no consigue dejar de trabajar; dos personas quieren proteger el mismo lugar por medios incompatibles. Para diseñar una situación, distinguí lo externo —una persona, una norma, un plazo— de lo interno —una lealtad, una creencia, una vergüenza—. No es obligatorio usar ambos. Si los combinás, buscá una relación: el obstáculo externo debería poner a prueba algo que le importe al personaje, en lugar de ser una dificultad decorativa.
Causa, reacción y nueva dificultad
Una sucesión de hechos no siempre construye una historia. «Perdió el tren, llovió y recibió una llamada» enumera. Probá unir los acontecimientos con «porque», «por eso» o «pero»: perdió el tren porque volvió a buscar la carta; por eso tuvo que pedirle ayuda a quien había decidido evitar. No hace falta escribir esas palabras en el relato. Usalas como prueba de planificación. Si un hecho puede quitarse sin cambiar nada, quizá sea ambiente, pausa o información; decidí si cumple una función suficiente.
Elegir una escala
Para un primer cuento, acotá el tiempo, el espacio y la cantidad de decisiones centrales. Una tarde en una estación puede permitir explorar una pérdida con más precisión que treinta años de biografía resumidos. Esto no es una regla de extensión: es una forma de reducir decisiones simultáneas mientras aprendés. Elegí un momento donde algo esté por cambiar y preguntate qué necesita saber el lector para comprenderlo. Guardá el resto del pasado en notas, hasta que haga falta.
Promesa y cierre provisional
El comienzo abre una expectativa: ¿entregará la carta?, ¿se animará a quedarse? Un cierre puede responderla, transformarla o dejarla abierta de manera deliberada. Antes de redactar, imaginá dos finales incompatibles. Eso evita confundir tu primera ocurrencia con la única solución. No necesitás decidir todavía cuál usar. Sí conviene reconocer qué cambia entre el inicio y cada final: una acción, un vínculo o la manera de entender el problema.
CASO GUIADO · EJEMPLO ORIGINAL Y FICTICIO
Una biblioteca a punto de cerrar
A las seis retiraban los últimos libros. Nora había prometido devolver el cuaderno de su madre antes de que llegara el camión. Lo llevaba bajo el abrigo, pero una hoja suelta asomaba entre las páginas: la letra de su hermano, a quien no veía desde hacía diez años. Cuando la bibliotecaria extendió la mano, Nora preguntó si podía quedarse cinco minutos más.
Leelo con una lupa de escritor
- Objetivo visible. Devolver el cuaderno antes del retiro de los libros. El lector puede reconocer si ocurre o no.
- Presión. La llegada del camión introduce un límite concreto. No hace falta explicar todavía toda la historia de la biblioteca.
- Cambio de dirección. La letra del hermano modifica el valor del objeto: devolverlo ya no es una tarea sencilla.
- Decisión pequeña. Nora pide tiempo. Esa acción abre una escena siguiente; todavía no resuelve el conflicto.
¿Y si tomamos otra decisión?
Si la hoja no tuviera ninguna relación con Nora, el hallazgo podría ser curioso pero perdería presión personal. Si el camión llegara dentro de un año, habría menos urgencia. Probá cambiar solo una de esas condiciones y observá qué historia aparece.
ENTRENAMIENTO PROGRESIVO
Tres prácticas antes de tu proyecto.
Hacelas en orden o retomá la que necesites. Usá el cuaderno de abajo o uno propio; indicá el nombre del ejercicio para distinguir cada intento.
5 minutos · mirar
Anotá cinco acciones que viste o podrías ver en un lugar cotidiano. Elegí una que permita preguntar «¿por qué lo hizo?». Evitá explicar la respuesta todavía.
10 minutos · probar
Completá tres premisas con protagonistas distintos. En cada una, cambiá el objetivo y la consecuencia, no solamente los nombres.
15 minutos · encadenar
Para la mejor premisa, escribí cinco pasos: intenta algo, encuentra resistencia, elige, paga un costo y queda ante una nueva situación. Después quitá un paso: ¿se pierde una relación causal?
Cuando algo se traba
Empiezo contando toda la vida del protagonista
Probá comenzar en la primera acción que pone el objetivo en riesgo. Conservá la biografía en una nota.
Agrego una sorpresa que resuelve todo
Preguntate qué decisión del personaje participa en el desenlace. Una casualidad puede iniciar el problema; si lo resuelve, revisá qué efecto querés producir.
No puedo elegir entre muchas ideas
Comparalas por ganas de escribirlas, claridad del conflicto y alcance. Elegí una para una prueba corta, sin descartar las demás para siempre.
LABORATORIO · PROBÁ UNA DECISIÓN
El comienzo que abre una pregunta
Te llevás: Una premisa y una escena con una decisión que tenga consecuencias.
Vas a escribir un cuento sobre una estación que cierra. Querés que el lector sienta curiosidad por una persona, además de conocer el lugar. ¿Qué comienzo probarías para ese objetivo?
Elegí una posibilidad y abrí su devolución. Podés comparar las tres: el objetivo es entender qué efecto produce cada decisión.
Una revisión explicada
Primer intento
Lila fue a la estación. Encontró su valija y regresó a casa.
Una decisión cambia la escena
El empleado ya bajaba la persiana cuando Lila vio su valija junto a la puerta. Del bolsillo salía un boleto para esa misma noche. Podía llevársela sin mirar. En cambio, apoyó la mano sobre el cierre y le pidió al empleado que esperara.
Qué cambió y por qué: El boleto vuelve concreta una pregunta y el gesto de Lila inicia una decisión. Todavía no sabemos qué hay dentro. La tensión no depende de sumar una catástrofe, sino de alterar una tarea sencilla.
Tu entrega de esta clase
Escribí entre 180 y 300 palabras sobre alguien que debe recuperar un objeto. Incluí una promesa, un plazo y una decisión. Reservá la explicación del pasado hasta después de la primera acción.
Antes de guardar, comprobá
- Subrayá qué quiere conseguir.
- Marcá la frase que introduce la dificultad.
- Explicá en una oración qué cambia por su decisión.
Guardá en tu cuaderno la premisa, la escena y esa oración de cambio. En Personajes vas a trabajar por qué toma esa decisión.
Escribir en mi cuaderno →Situaciones y ejemplos originales creados para la Academia con asistencia de IA. No hay una única solución literaria ni una nota automática en esta actividad.
CUADERNO DE ESTUDIO · PARA LEER Y APLICAR
Diseñar un comienzo y un final que conversen
Podés trabajar esta lectura en otra sesión. Elegí una idea para aplicar a tu borrador; no necesitás hacer todos los ejercicios el mismo día.
Entrar cerca de una decisión
Un comienzo puede presentar ambiente, una voz o una acción. Para este primer cuento, probá entrar cerca del momento en que una rutina deja de funcionar. Si tu protagonista busca una carta, no necesitás contar primero toda su infancia: podés mostrarlo revisando un cajón que había prometido no tocar. Después incorporá solo los antecedentes que cambien nuestra interpretación. Es una estrategia para reducir la carga inicial, no una prohibición de los comienzos descriptivos.
Elegir la pregunta que sostiene el relato
Separá la pregunta de la acción («¿encontrará la carta?») de la pregunta del vínculo («¿se animará a decir la verdad?»). Pueden acompañarse: encontrarla no garantiza que la entregue. Cuando una historia parece terminar demasiado pronto, comprobá si resolviste el objeto de la búsqueda pero dejaste intacta la decisión importante. Elegí cuál querés desarrollar y qué información necesita el lector para percibirla.
Cerrar con una consecuencia
Probá volver a un objeto del inicio y cambiar la relación del personaje con él. Al principio esconde la llave; al final la deja a la vista. Ese gesto puede sugerir un cambio sin resumir una moraleja. Un final abierto también necesita una forma: puede dejar sin resolver qué ocurrirá mañana y, a la vez, mostrar con claridad qué decidió hoy. Evitá añadir un giro únicamente porque sorprende; preguntate qué vuelve a iluminar de lo que ya leímos.
Tres conceptos para recordar
- Premisa
- Situación de partida que relaciona personaje, objetivo y dificultad.
- Expectativa
- Pregunta o posibilidad que el texto invita a seguir.
- Consecuencia
- Cambio provocado por una acción, distinto de un hecho que simplemente ocurre después.
Práctica de profundización
Escribí tres comienzos de 60 palabras: uno con una acción, otro con una voz y otro con un objeto. Elegí uno y escribí dos cierres de 80 palabras. Explicá qué pregunta responde cada cierre.
Cómo pedir una devolución útil
Después de leer mi escena, ¿qué pregunta querés que el relato continúe? Citá el detalle que te hizo formularla.
Volvé a mirar tu texto
Si un lector identifica una pregunta diferente de la que planeaste, no lo corrijas enseguida: comprobá qué señales del texto lo llevaron hasta allí.
Llevar mis notas al cuaderno →Material original de la Academia de Escritura A. B. Kunjuk, iniciativa de Adolfo Benjamin Kunjuk. Preparado con asistencia de IA. Los ejercicios son propuestas de trabajo, no reglas universales.
LABORATORIO DE FRASES · EJEMPLO ORIGINAL
Compará dos versiones
Punto de partida
Un joven estaba preocupado por su familia.
Otra posibilidad
Tomás debía vender el piano antes del viernes. Su hermana había escondido la única llave de la habitación.
La segunda versión presenta una acción, un plazo y una resistencia. No explica toda la historia: abre preguntas que una escena puede desarrollar.
AHORA, TU TEXTO
Tu proyecto de cierre
Elegí un lugar cotidiano. Escribí tres premisas con esta estructura: alguien quiere conseguir algo antes de un momento concreto, pero encuentra un obstáculo. Elegí una y escribí una escena de 150 a 250 palabras sin explicar todavía el pasado del personaje.
Abrir la herramienta de práctica →Podés escribir en tu cuaderno o en la herramienta enlazada. Con tu cuenta también podés escribir y guardar la respuesta en el cuaderno que aparece debajo.
Lista de revisión
- ¿Se entiende qué intenta hacer el personaje?
- ¿El obstáculo lo obliga a decidir o cambiar de estrategia?
- ¿Hay una consecuencia concreta si no actúa?
Una pregunta para comprobar lo aprendido
¿Una premisa debe contar el final?
Ver explicación
No. Su función aquí es orientar el trabajo: personaje, objetivo y tensión. Podés explorar distintos finales durante la escritura.
UNA HOJA PARA ORDENAR TU TRABAJO
Tu plantilla de trabajo.
Usala como apoyo, no como una fórmula obligatoria. Podés copiarla en tu respuesta o descargar una guía con las prácticas y los criterios de revisión.
Lugar y momento: Protagonista: Quiere conseguir: Lo necesita ahora porque: Se lo impide: Debe elegir entre: Si falla, ocurre: Si lo logra, le cuesta: Dos finales posibles:
Un paso más, si ya tenés experiencia
Escribí el mismo comienzo dos veces: una con un obstáculo externo y otra con una contradicción interna. Elegí cuál sostiene mejor tu interés y justificá la elección con una acción concreta.
EVALUÁ CON EVIDENCIAS DE TU TEXTO
Cómo saber si estás avanzando.
Para cada criterio, elegí logrado, en proceso o quiero retomarlo. Anotá una evidencia y una acción concreta. No es una nota automática: sirve para decidir qué revisar después.
Objetivo
Se puede identificar una acción que el personaje intenta realizar.
Comprobalo así: Subrayá el verbo que expresa su objetivo.
Tensión
La resistencia complica ese objetivo y no un asunto desconectado.
Comprobalo así: Uní obstáculo y objetivo en una sola oración.
Causalidad
Al menos una decisión modifica lo que pasa después.
Comprobalo así: Señalá el antes y el después de esa decisión.
Alcance
La escena tiene un tiempo y un lugar manejables.
Comprobalo así: Guardá en notas los antecedentes que no necesita el lector.
Comprobá lo que entendiste
Intentá responder antes de abrir la explicación. Podés volver a las secciones anteriores; esto no es un examen de memoria.
Una persona camina bajo la lluvia. ¿Alcanza como conflicto?
Puede ser el comienzo de una situación, pero falta saber qué intenta hacer y por qué la lluvia lo afecta. No toda descripción necesita conflicto inmediato; esta pregunta sirve para planificar una escena con tensión.
¿Un obstáculo más grande siempre mejora el cuento?
No. Importa su relación con el personaje y el efecto buscado. Una promesa difícil de cumplir puede pesar más que una catástrofe sin consecuencias personales.
TU CUADERNO DEL MÓDULO
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Material didáctico original de la Academia A. B. Kunjuk, creada por Adolfo Benjamin Kunjuk, preparado con asistencia de IA. Ejemplos ficticios. Edición ampliada · 24 de septiembre de 2026. Lectura y práctica gratuitas.